El paradigma Teal se refiere a la siguiente etapa en la evolución de la conciencia humana. [1] Cuando se aplica a las organizaciones, este paradigma ve a la organización como una fuerza independiente con un propósito propio, y no meramente como un vehículo para alcanzar los objetivos de los directores. Las organizaciones Teal se caracterizan por la auto-organización y la autogestión. La pirámide jerárquica de «predicción y control» Naranja se sustituye por una estructura descentralizada que consiste en pequeños equipos que asumen la responsabilidad de su propia gobernanza y de cómo interactúan con otras partes de la organización. La asignación de posiciones y las descripciones de puestos se sustituyen por una multiplicidad de funciones, a menudo auto-seleccionadas y fluidas. Las acciones de las personas no son guiadas por órdenes de alguien que esté en la cadena de mando, sino a través de «escuchar» el propósito de la organización. A diferencia de la naturaleza altamente estática de las organizaciones ÁmbarNaranja y Verde, la estructura organizativa Teal se caracteriza por un rápido cambio y adaptación, a medida que se hacen ajustes continuamente para servir mejor al propósito de la organización.